Levitación: ¿mito o desafío a la gravedad?

Guardado en [ Psicologia, Sueños ]

Desde los santos religiosos que se elevaban en el aire, hasta los modernos trenes de levitación magnética, el desafío a la fuerza de la  gravedad, sin soporte materia alguno, es un tema que ha fascinado a la humanidad desde hace siglos pero que, lamentablemente, es distorsionado por ilusionistas y charlatanes.

En la religión cristiana abundan los casos de santos que levitaban ante la mirada consternada de los testigos, en  la India se cree que es un don místico mientras que los parapsicólogos lo consideran un fenómeno que va de la mano con la telekinesis y el poder mental.

Levitación electromagnética

La ciencia ha logrado crear la levitación al utilizar polos magnéticos iguales que se repelen, con lo que objetos tan pesados, como los llamados trenes bala, que literalmente flotan, por lo que pueden desarrollar altas velocidades al evitar la fricción de las ruedas con los rieles.

De esta manera, un objeto estará bajo este tipo de levitación cuando la fuerza generada por la repulsión electromagnética es lo suficientemente fuerte para equilibrar el peso, lo que ha derivado en múltiples usos lo que hasta hace poco era poco menos que ciencia- ficción.

En Japón y Alemania son famosos los trenes de levitación magnética y desde hace cinco años se producen juguetes levitantes magnéticos, como Hi Tech,  para niños de todas las edades.

Gracias a la tecnología magnética se pueden encontrar relojes, pelotas de golf, marcos, colección automóviles, llanuras, globos y otros objetos flotando en el aire.

Se ha descubierto sustancias que repelen el campo magnético, conocidas como diamagnéticas, que se encuentran en fase experimental.

Telekinesis y levitación

Las investigaciones sobre telekinesis, presunto desplazamiento de objetos mediante la fuerza mental, se intensificaron en la ex Unión Soviética después de la II Guerra Mundial, registrándose oficialmente el primer caso de una joven llamada Nelia Mijailova, quien  había recibido en el frente un casco de metralla.

Al recuperarse  la muchacha observó  que podía mover los objetos sin tocarlos, siempre que no fueran muy pesados, por lo que su caso fue de inmediato derivado a los científicos que investigaban la telekinesis.

El biólogo de la universidad de Moscú, Eduardo Naumov, fue el primero en estudiar el caso de Nelia, lo que fue complementado por Genady Sergeyev, del instituto Utomski de Leningrado, quien realizó algunas pruebas con un electroencefalógrafo.

Las pruebas demostraron  que , al momento de producirse la  telekinesis, se creaba un poderoso campo magnético en torno al cuerpo de la joven, mientras su  ritmo cardíaco subía de manera sorprendente.

Después aparecería  Nina Kulagina, cuyo esposo  se había dado cuenta de que los objetos pequeños se movían al pasar ella por su lado.

En la URSS  surgió el  interés por investigar los fenómenos paranormales, a partir de Nelia Mijailova y, sobre todo, de Rosa Kuleshova y la visión paraóptica. El 1967 se filmó a Nina Kulagina en acción y se dio a conocer la película en todo el mundo. Pero no se aceptó como prueba.

La película mostraba un cigarro moverse sobre una mesa, abrirse una caja de fósforo y esparcirse éstos, agitarse por sí sola la aguja de una brújula. Por otra parte, la mujer poseía dotes telepáticas y podía provocar quemaduras a las personas y quemar un papel sin tocarlo.

Viajaron a Leningrado los científicos que, pese a las evidencias, se negaron a confirmarlo oficialmente, al parecer por razones políticas.

Otro caso fue el de Boris Ermolaev, con quien la universidad de Moscú realizó curiosas experiencias a partir de 1973. Concentraba su atención en un objeto, hacía que se elevara y lo mantenía inmóvil en el aire. Sujetaba una pelota de ping-pong con las dos palmas, separaba las manos y la pelota seguía fija donde la había tenido.

Los científicos se limitaron a señalar que  Boris era capaz de crear un campo gravitacional, dando por cerrado el caso.

La Energía Oscura

Entre las múltiples hipótesis de los parapsicólogos destaca la que considera que los seres y objetos se sitúan en el espacio entre la tensión de dos fuerzas opuestas y una tercera que marca sus coordenadas  en el espacio.

Se afirma que tres ejes o fuerzas son tan imprescindibles, al igual que tres quarks lo son para formar un neutrón; que es una partícula completa.

Dos de esas fuerzas son la gravedad y antigravedad de tal manera que una persona o cosa puede  levitar con la intervención de la tercera fuerza que se inserta en el par gravitón–antigravitón.

Esa tercera fuerza es denominada la energía oscura neutralizante que actúa a nivel universal y atómico, regula el radio de expansión del universo y se canaliza a través del neutrón para regular la interacción de las cargas eléctricas opuestas, e igualmente regula el radio del núcleo y orbitales electrónicos.

La tercera fuerza o energía oscura, así como las otras dos: el gravitón y antigravitón no se detectan aisladas, así como los quarks no permanecen aislados.

De acuerdo a la teoría cuántica, la fuerza de voluntad es capaz de regular la fuerza gravito-estructural que es combustible del hemisferio izquierdo/racionalista. Y la fuerza holista/antigravitatoria del hemisferio cerebral derecho.

Se señala que el cuerpo calloso cerebral la fuerza neutralizante y oscura que regula ese y todo par en cualquiera de sus múltiples configuraciones y funcionalidades.

Santos que volaban

Más de doscientos casos de levitación en santos religiosos se registraron del siglo XVI al  XVIIIL, a partir del cual empezaron a disminuir hasta prácticamente desaparecer esa experiencia mística en nuestros días.

Es clásica la historia de José de Cupertino, quien  vivió en el siglo XVII en Asís, patria de San Francisco. Al principio se molestó al darse cuenta de que podía volar y tenía que aferrarse a los muebles, pero se fue acostumbrando, y finalmente ayudaba con sus dones a quienes necesitaba llevar un objeto a lo alto de su convento.

Se afirma que Teresa de Jesús mantenía su habilidad en secreto, con la complicidad de algunas religiosas del convento, hasta que durante una misa, el obispo Álvaro de Mendoza, descendió éste del altar mayor seguido por sus acólitos y se dirigió a un orificio en el muro, al otro lado del cual desfilarían las religiosas para recibir la hostia.

En el momento de arrodillarse Teresa, una expresión de felicidad celestial apareció en su rostro, a la que siguió un grito de pánico. En el momento de recibir la hostia se elevó en el aire y fue a desaparecer allá arriba. La santa intentaba resistirse cuando sentía que los pies dejaban de tocar el suelo. Al principio se asustó terriblemente y lo mismo sucedió a las otras monjas al verla, pero decidieron al final aceptar la irremediable.

Numerosos testigos dieron fe de que cuando San Martín de Porras  oraba ante la cruz muchas veces lo encontraron levitando. De igual manera, observaron que  emanando luz de su cuerpo, con la que alumbraba su celda mientras oraba.

La levitación que era considerada como un fenñomeno místico, empieza a develar sus secretos. Desde la fuerza electromagnética en los trenes- bala que “flotan” en los rieles hasta los experimentos extrasensoriales o telekinesis.

De esa manera, se empieza a vislumbrar el por qué de los santos religiosos que volaban o tenían un halo luminoso sobre sus cabezas, el aura de luminiscencia bio energética, conocido como efecto Kirlian, y el poder del misticismo o fuerza mental sobre las leyes físicas.

Y esto solo es el comienzo de un camino hacia una dimensión desconocida que la Ciencia, a regañadientes al principio, ha asumido con todo el rigor de la experimentación en los laboratorios.

Compartelo:


Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través deRSS 2.0 nuestro feed. Puedesresponder, o usar el trackback desde tu sitio web.

One Comment on “Levitación: ¿mito o desafío a la gravedad?”

  • Alicia Matín de Bravo
    26 Noviembre, 2009, 14:49

    Son muchos los fenómenos de la simple física que son interpretados como milagrosos o metafísicos. Son producto de la vibración de los átomos que conforman la materia, vibración que es energía.

Leave a Comment