Ventajas, desventajas y soluciones para la piel grasa

El brillo facial normalmente se concentra en la nariz, la frente y las mejillas pero puede ser general. Asimismo, aunque es más común en la adolescencia puede extenderse a lo largo de nuestra vida.
Como es de suponer, el tratamiento de la piel grasa difiere radicalmente de la recomendada para las epidermis secas o “mixtas”, por lo que es necesario establecer sus probables causas para llevar al tratamiento adecuado.
Causas
Uno de los factores preponderantes es el genético lo que incide con las fluctuaciones hormonales, por lo que en la adolescencia es común que las glándulas sebáceas sean más activas.
Sin embargo esas fluctuaciones pueden ser causadas por píldoras anticonceptivas u otro tipo de tratamiento hormonal. Durante el embarazo y la menopausia también varía el nivel de hormonas.
El estrés provoca que las glándulas sebáceas trabajen mas de necesario provocando el indeseado brillo facial.
No se descarta los cosméticos, especialmente los que contienen aceite mineral.
El nivel de humedad también afecta por lo que en la costa y selva la piel brillante es más común.
La obesidad es un exceso de acumulación de grasa que muchas veces se manifiesta saliendo al exterior.
Hay que tener en cuenta si la alimentación es pobre en alimentos vegetales variados, y rica alimentos de origen animal como carnes muy grasas, mariscos, etc
Fitoterapia
El tratamiento de la piel grasa consiste en utilizar aquellas plantas que limpien el exceso de grasa y de células muertas y activar su renovación o exfoliación un par de veces a la semana.
También se busca cerrar los poros para aminorar la producción de grasa.
Pepino
Una mascarilla de pepino sobre un rostro graso limpia las impurezas y disminuye la abertura de los poros por lo que rebaja la producción sebácea. Lo mismo puede realizarse con el limón, o la fresa.
Salvia
Aplicar una mascarilla con la infusión de esta planta diluida en un yogur hasta que se seque bien. Limpiar con agua fría.
Avena
Para dar firmeza a la cara realizar una mascarilla con harina de avena y miel a partes iguales sobre una yema de huevo. Aplicar durante 3/4 de hora y limpiar con agua fría.
Hamamelis
Aplicar un masaje facial utilizando un pequeño algodón con unas gotas de hamamelis.

Hidratación
Para hidratar la piel grasa y la normal aplaste la pulpa de un mango amarillo maduro, mézclelo con una cucharadita de yogurt natural y otra de miel. Refrigere la mezcla de un día para otro, en un envase cerrado.
Al día siguiente, lávese la cara con agua de manzanilla tibia. Luego ponga la mezcla: puedes usarla incluso en el cuello y parte del pecho.
Retirar a los diez minutos con un algodón humedecido en agua de manzanilla. Después de enjuagarse con agua fría, colóquese rodajas muy finas de pepino frío en todo el rostro.
Aceites esenciales
Hay una gran variedad de aceites para este tipo de piel. Entre los mas usados figuran la bergamota o lima, cedro, incienso, geranio, junípero, lavanda y limón.
Receta Natural
1 cucharada de arcilla francesa verde
1 cucharada de miel
1 gota de aceite esencial de lavanda
Opcional: agua de rosas
Mezclar los ingredientes y disolver ya sea en el agua de rosas o en agua normal y aplicar sobre el rostro limpio. Dejar la mascarilla por 15 minutos y luego eliminar con agua. Aplicar con un atomizador agua de rosas y tu humectante normal. Esta mascarilla puede usarse dos veces por semana.
¿Que Hacer?
Aunque es muy difícil evitar el brillo facial por completo si tenemos la piel grasa hay muchas formas de controlarlo. Existen muchos productos que ayudan a mantener la piel limpia, balancear las secreciones y algunos de ellos a absorberlas.
Sin embargo debe tenerse especial cuidado con los productos que se ofrecen sin garantía, los llamados “bamba” y que son elaborados en condiciones antihigiénicas y con insumos peligrosos.
Han salido los papeles de arroz que se aplican al rostro en cualquier momento y absorben la grasa , favoreciendo especialmente a las mujeres porque dejan el maquillaje casi intacto.
Aunque no esta comprobado y los experimentos demuestran que no hay relación entre las segregaciones sebáceas y la dieta, una alimentación sana e ingerir agua ayudan a tener una piel bella y sana.
Precaución con la limpieza
Para el tratamiento es clave la limpieza pero se debe tener en cuenta que en el mercado existen muchos productos que tratan la piel grasa como si fuera de acero o plástico, dejando la sensación de deshidratación en la piel.
La limpieza del rostro dos o tres veces al día es ideal para eliminar la grasa acumulada que produce el brillo pero se debe tener cuidado de no excederse porque las glándulas sebáceas podrían recibir el mensaje equivocado y producir aun más grasa.
Por esta razón no se recomienda limpiar la piel mas de cuatro veces diarias y normalmente dos o tres son suficientes.
Tampoco son aconsejables los astringentes con mucho alcohol porque al resecar la piel las glándulas reaccionan produciendo mas aceite.
La limpieza incluye mascarillas que pueden ser una o dos veces por semana. Para este tipo de piel las mascarillas limpiadoras como las a base de barro o arcilla ayudan a eliminar impurezas.
¿Sabías que…?
Para revitalizar la piel grasa se debe aplicar una mezcla de tres cucharaditas de miel con diez gotas de limón.
Los extractos de cítricos, de manzana, de pasionaria y de hoja verde ayudan a conservar su cutis sin brillos excesivos.
Solo porque la piel grasa brilla no significa que no hay que usar protector solar y humectante todas las mañanas.
Entre los productos para regular el nivel de secreciones los más comunes tienen ácido salicílico, peroxido benzoico o ácido glicólico. Además de estos hay aceites esenciales muy efectivos.
Hay productos especiales a base de isotretinol o retinol que ayudan a controlar las segregaciones y a reducir temporalmente el tamaño de los poros.
Cuando se trata de maquillaje el producto más importante cuando tenemos la piel grasa es la base que debe ser especial y preferiblemente mate para ayudar a neutralizar el brillo. Una crema para regular la grasa puede aplicarse antes de la base, de esta forma durara por más tiempo.
Los aceites esenciales proveen una forma natural para proteger y nutrir la piel. Al balancear nuestra piel ayudan a controlar el brillo en el rostro.













